Satisfacción del gobernador Ignacio Torres por el éxito obtenido en la colocación en el mercado internacional del bono que le permitirá refinanciar los compromisos que posee la provincia de Chubut y ademas obtener financiamiento para obras de infraestructura. Así lo manifestó a través de su red social de X
En un contexto global muy complejo, dimos un paso clave: volvimos a los mercados internacionales con una colocación sólida y estratégica para el desarrollo de nuestra provincia, comienza el mandatario provincial
Agrega que,, emitimos USD 650M a 10 años —el plazo más largo entre las provincias—, con ofertas por más de tres veces lo buscado y cumpliendo plenamente el objetivo de financiamiento, especifica.
Destaca que luego de más de una década sin acceso al crédito internacional, recuperamos credibilidad y demostramos que, con orden fiscal, es posible volver a financiarnos en condiciones competitivas, resalta.
Advierte que, a diferencia de emisiones de gestiones anteriores, donde la deuda se destinaba a cubrir gasto corriente, esta colocación tiene un objetivo claro y responsable: mejorar el perfil de vencimientos y sostener inversiones en infraestructura y desarrollo productivo.
Torres precisa que esta emisión nos permite consolidar el equilibrio fiscal y proyectar crecimiento a largo plazo.
Y afirma que es una señal concreta de confianza en Chubut y en la Argentina.
Finaliza anticipando que vamos a seguir sosteniendo este camino de cambio y transformación.

Como fue la operación
Mediante los bancos JP Morgan y Santander, el gobierno de Chubut concretó la colocación de un nuevo bono por USD 650 millones, alcanzando el monto máximo autorizado. La operación permitirá cancelar el saldo remanente del BOCADE y destinar parte de los fondos a obras de infraestructura.
Fuentes del gobierno provincial confirmaron que la tasa de corte fue del 9,45% anual, por encima de las expectativas iniciales. En los cálculos previos se buscaba perforar el piso del 9%, pero las condiciones del mercado internacional terminaron empujando el costo del financiamiento por encima de esa meta.
Esas mismas fuentes destacaron, sin embargo, que la tasa obentenida está por debajo del bono soberano colocado por Nación, además de una tasa más competitiva que la obtenida por Entre Ríos, al 9,75%.
Descomprimir el BOCADE
El núcleo de la operación está en el frente financiero inmediato. La provincia arrastra unos USD 256 millones de deuda del BOCADE, que hoy generan vencimientos trimestrales del orden de los USD 25 millones entre capital e intereses, descontados directamente de regalías petroleras. Sin embargo, todavía habrá que afrontar el vencimiento del 26 de abril, lo que dejará el saldo pendiente en unos 231 millones de dólares, que serán absorbidos por el nuevo instrumento.
La nueva emisión apunta a desactivar ese esquema. Con el refinanciamiento, Chubut reemplaza pagos de capital en el corto plazo por un período de gracia de tres años.
Unicamente intereses
En la práctica, esto implica que hasta mediados de 2029 la provincia abonará únicamente intereses. Recién a partir de ese momento comenzará la amortización de capital, en un esquema que se extenderá hasta 2036, completando una vida total del bono de 10 años.
Durante los primeros tres años (cuando no hay amortización de capital) ese costo se vuelve más visible: el alivio de caja proviene de postergar vencimientos, no de pagar menos intereses.
Margen para obras
Otro dato relevante es que la colocación supera ampliamente el monto necesario para cancelar el BOCADE. Con una deuda remanente cercana a los 251 millones de dólares (si bien también podría utilizarse para cancelar otra parte de deuda en dólares), la emisión por USD 650 millones deja un margen significativo.
Según el esquema oficial, ese excedente será destinado a obras de infraestructura, con menciones previas al Acueducto Lago Musters y al Hospital de Alta Complejidad de Trelew.
Esto introduce un segundo componente en la operación: no solo es un reperfilamiento de deuda, sino también una vía de financiamiento para inversión pública.
De todos modos, no pasa inadvertido el detalle mencionado en el prospecto de emisión del acueducto de Comodoro, un proyecto para el que el mismo gobierno ha informado que ya tiene financiamiento garantizado a través del CAF-BID, con un préstamo aprobado por USD 150 millones.
El resultado es un cambio en la curva de pagos. Chubut deja atrás los vencimientos trimestrales que condicionaban su caja y concentra el repago de capital en el período 2029–2036, bajo el supuesto de un escenario económico más estable.
Deuda reordenada
En términos estrictos, la provincia no reduce su deuda: la reordena. Gana tres años de margen fiscal inmediato, pero asume un mayor costo financiero y traslada el peso del endeudamiento hacia la próxima década.
En paralelo, la tasa obtenida también funciona como señal de mercado: un rendimiento del 9,45% para una provincia con fuerte respaldo en regalías petroleras refleja que el acceso al crédito externo sigue condicionado por el riesgo país y la percepción sobre la sostenibilidad fiscal.
Al mismo tiempo, el esquema de pagos configura un dato político insoslayable. Si bien el gobernador Ignacio Torres buscará la reelección en 2027, el grueso de las amortizaciones de capital se concentrará a partir de 2029, es decir, en la segunda mitad de un eventual segundo mandato. En ese equilibrio entre urgencia financiera y costo futuro se juega el resultado final de la operación.
Fuente. ADN Sur y X









