Luego del juicio por jurados donde Marta Beatriz Caucamán y su hijo Juan Ovejero fueron declarados culpables por un tribunal popular, y tras la correspondiente cesura de pena, se llevó adelante hoy la lectura de sentencia en el caso donde los nombrados fueron acusados por hechos relacionados con reducción a la servidumbre en perjuicio de Adolfo Yancamil, de 74 años de edad.
La investigación por parte del Ministerio Público Fiscal estuvo a cargo de la fiscal general Mariana Millapi que estuvo acompañada por el funcionario de fiscalía Rubén Kholer.
El Juez Gustavo Castro determinó la pena en nueve años de prisión para Marta Beatriz Caucamán por el delito de reducción a la servidumbre en concurso ideal con lesiones leves en carácter de autora, en tanto que Juan José Ovejero fue impuesto con la pena de siete años de prisión en carácter de partícipe primario en base al mismo delito previsto en los artículos 140, 89 y 45 del código penal, por los hechos ocurridos en la localidad de Paso de Indios entre diciembre de 2022 hasta agosto de 2023.

Hechos
Se pudo acreditar durante el juicio por jurados los hechos donde Marta Beatriz Caucamán convenció a la víctima para viajar a Esquel y tratarse con un médico por problemas de salud. Una vez en la mencionada localidad el hombre solicitó un préstamo bancario por ciento cincuenta mil pesos, el que le fue sustraído por la mujer y lo destinó a propósitos personales y a la compra de tres pasajes con el fin de retornar en compañía también de Juan Ovejero, hijo de Caucamán. De vuelta en Paso de Indios la encartada lo persuadió de vender su casa a otra persona, lo que se concretó en presencia y control de la mujer.
Seguidamente los imputados convencieron y trasladaron a la víctima a una vivienda que ellos ocupaban y sabiendo lo que hacían, con intenciones de menoscabar la integridad física, psíquica y económica, continuaron con su faena delictiva y los cuidados y contención prometidos se convirtieron en un total sometimiento manteniéndolo cautivo mediante encierros, golpes, amenazas, y le ordenaron la realización de trabajos físicos forzosos, a la vez que lo vigilaban cuando se desplazaba por el pueblo a hacer los mandados y le obligaban a quedarse arrodillado en pedregullo por horas como castigo si desobedecía, negándole también la comida. Asimismo en fecha de cobro lo llevaban a buscar su jubilación y le sustraían el dinero en la plaza, bajo amenazas de golpes.
Se pudo establecer que meses antes José Ovejero le vendió al propio afectado un Renault Megane modelo 1997 y finalmente, por ese mismo vehículo, en julio de 2023 Marta Caucamán suscribió un boleto de compraventa por el que vendió la unidad a otra persona, sin haber entrado la víctima nunca en posesión del mismo y tampoco percibido dinero alguno por la venta.
El sometimiento duró hasta el 30 de agosto de 2023, a partir de la intervención de un agente que advirtió en mal estado físico al hombre cuando iba por un mandado, por lo que intervino personal policial y finalmente es asistido en el hospital local y se le certificó un diagnóstico de deshidratación, malestar y contusiones múltiples con una talla muy inferior a lo normal y un pesaje de 40 kg por lo que se ordenó la inmediata internación donde se le brindaron alimentos y personal se ocupó de su aseo personal, situación que consta en la historia clínica.








