La imagen que compartimos refleja una situación que, lamentablemente, vuelve a repetirse: libros abandonados en la puerta de nuestra Biblioteca, sin aviso ni consulta, expuestos a la lluvia y la humedad de estos días.
Las tres cajas fueron depositadas durante nuestro horario habitual de atención, con la puerta abierta. Bastaba acercarse, conversar y consultar si el material podía ser recibido.
Queremos recordar que las bibliotecas no somos depósitos ni tachos de basura. Los libros tampoco son basura. Cada ejemplar representa el trabajo de un autor, una historia y la posibilidad de llegar a un lector. Su destino merece cuidado, incluso cuando su estado de conservación ya no permite incorporarlo a una colección.
Recibir donaciones implica evaluar, seleccionar y, cuando corresponde, expurgar. Es parte de nuestra responsabilidad como institución. Pero esa tarea requiere también sensibilidad y respeto por quienes trabajamos diariamente con los libros y por el patrimonio cultural que nos confían.
Donar no es simplemente desprenderse de lo que ya no queremos. Es pensar en quien recibe y en el destino de aquello que entregamos.
Agradecemos a la persona que acercó el material y le solicitamos que, por favor, se acerque a retirarlo antes de que continúe deteriorándose.
Cuidar los libros es también cuidar la cultura y a quienes trabajamos para acercarla a nuestra comunidad.
Biblioteca Popular Asencio Abeijón
Playa Unión – Rawson, Chubut










