El referente del INTA, Javier Mariño, confirmó que alrededor de 65 productores de las localidades de El Hoyo y Epuyén resultaron afectados por los incendios recientes. “Se determinó que hay unos alrededor de 65 productores afectados”, señaló tras una reunión de la mesa de desarrollo comarcal que integran organismos provinciales, municipios y productores.
Según detalló, la mayoría perdió alambrados y parte de su infraestructura productiva. “La mayor cantidad de los productores ha perdido alambrados, algunos han perdido galpones, animales, mangueras de captación de agua y hasta maquinaria”, explicó. En un caso puntual de Epuyén, un productor perdió una sala de empaque de fruta fina con cámaras de frío, un tractor y miles de kilos de producción que estaban en plena cosecha.
El impacto también golpeó de lleno a la ganadería. “Han perdido totalmente el forraje que tenían en el campo, hoy está todo quemado”, advirtió Maiño, al tiempo que remarcó que muchos rodeos quedaron sin alimento ni cerramientos. Frente a este escenario, se comenzó con la entrega de fardos en distintos parajes, aunque aclaró: “Es un paliativo hasta que ellos vean qué es lo que pueden hacer, porque mantener un animal a fardo es muy costoso”.

El referente del INTA anticipó que será “un año difícil y largo” para los pequeños productores y que, en algunos casos, deberán reducir rodeos o buscar campos alternativos hasta que se recupere la pastura. Además, se planifican capacitaciones y talleres para brindar herramientas de manejo ante contingencias climáticas y productivas.
En paralelo, se trabaja con la provincia en la reposición de alambrados. “Hay tantos kilómetros de alambrado perdido que realmente es muy difícil mensurar la cantidad”, indicó, y sostuvo que el acompañamiento con materiales será clave para iniciar la reconstrucción.
Finalmente, Maiño se refirió al manejo de los pinos tras los incendios y planteó la necesidad de una política sostenida. “No se trata de erradicar el pino, sino de manejarlo de forma tal que pueda ser una producción rentable”, explicó, y agregó que se requiere “un plan de manejo continuo y una política de Estado a 15 o 20 años” para evitar una nueva proliferación descontrolada.
Fuente: RADIO 3










